
Estas fotos del año 1925 fueron tomadas por Heinrich Hoffman, el fotógrafo personal de Hitler.
En ellas se puede ver al Fuhrer practicando sus movimientos que implementaría después en cientos de discursos los cuales lo llevarían a ganar gran popularidad entre las masas y llevar a su partido Nazi a la cima.


Hitler como era de esperarse quería que éstos negativos fueran eliminados completamente para borrar toda evidencia de lo que él llevaba a cabo, sin embargo, el fotógrafo se las ingenió para guardarlas en su casa, esperando que algún día el Fuhrer fuera arrestado y así, poderlas dar a conocer ya que él jamás estuvo de acuerdo con la forma en que Hitler manipulaba a las personas.






